El consumo de alcohol y otras drogas entre los adolescentes, es un fenómeno preocupante, en los últimos años hemos asistido a una radical variación en el campo delas adicciones.

En los años ochenta y noventa el usuario de droga era por definición heroinómano, su intensa dependencia física provocaba en él una degradación social y personal, se identificaba con naturalidad y la sociedad los veía como posibles delincuentes de los que había que apartarse pues nos separaba todo, su aspecto, sus valores, su forma de vivir y sobre todo su forma de gozar en la vida.

En la actualidad ha cambiado pues las drogas más usadas son otras, las edades de comienzo también es preocupante por su extensión, intensidad y por su precocidad en las edades de inicio.

La mayoría de los consumidores actuales de estas sustancias han comenzado a consumirla en la adolescencia.

La sustancia tóxica de consumo más relevante con diferencia es el alcohol, el porcentaje de adolescentes españoles que declaran haberlo ingerido en el último año alcanza el 77% y la edad media de inicio se sitúa en los 13,8 años (datos de la última encuesta del Plan Nacional sobre Drogas realizada en 2015 entre escolares de 14 a 18 años). Edades en que los jóvenes viven con los padre y que son los responsables de su educación y seguridad. Por tanto si queremos hacer prevención debemos incidir en ayudar a las familiar para que pueda educar en la prevención del consumo de drogas de sus hijos. Es en la familia dónde los niños se socializan, aprenden adquieren actitudes, normas, valores, creencias, bases de sus actuaciones.